Unió de Pagesos considera la ayuda por los graves efectos de las heladas imprescindible para evitar el abandono de las explotaciones de fruta dulce y almendra

En cuanto a los importes de las ayudas, los datos oficiales de pérdidas que calcula la Administración en base al rendimiento dificultan la justificación del cálculo, al ser inferiores a los reales, estimados por la organización

23 06 2022

Unió de Pagesos entiende que la ayuda aprobada por el Gobierno para paliar los graves efectos de las heladas de principios de abril en las explotaciones de fruta dulce y almendra es imprescindible para reducir el impacto de los daños. Varios responsables de la organización, entre los que el coordinador nacional, Joan Caball, han participado ayer en Lleida en la reunión de la Mesa Agraria en la que se ha abordado la concesión de estas ayudas.

La organización ya avanzó que de las 35.074 hectáreas de almendros cultivadas en Cataluña (33.548 hectáreas según datos de la DUN 2021), unas 30.000 hectáreas (el 84% del total), estarían afectadas con pérdidas cercanas al 100%, unas pérdidas económicas de 19,4 M€ para la organización de los frutos secos.

En cuanto a la fruta dulce, el bajón será entre el 60% y el 70% y comportará pérdidas económicas estimadas en 450 millones de euros, lo que supone una reducción de 700.000 toneladas. La afectación, en distinto grado de intensidad, es de unas 36.000 hectáreas. Cabe recordar que la zona frutícola de Lleida ha sufrido tres campañas consecutivas con graves pérdidas de producción por daños climáticos. El año pasado, las heladas y las granizadas ya hicieron perder un 40% de la producción; las granizadas de principios de junio de 2020 dejaron muchas plantaciones de fruta de hueso con un 50% menos de producción, y las lluvias continuadas de la primavera de 2020 hicieron perder entre un 30% y un 40% de la producción de manzana por proliferación de hongos y bacterias.

Además, la ineficiencia del seguro agrario contra el riesgo de heladas en los frutos dulces y en los frutos secos no compensa mínimamente la pérdida sufrida. Pero en los frutos secos todavía es mucho peor porque la deficiencia del seguro es estructural; por eso, sólo un 10% de la superficie de almendra está asegurada, mientras que en la fruta dulce este porcentaje alcanza el 80%.

Por otra parte, la organización ha tenido que asumir la totalidad de los costes de producción, excepto el de la cosecha, justamente en una campaña caracterizada por una fuerte subida de los costes en materia de semillas, fitosanitarios y abonos, y maquinaria, han incrementado en torno a un 41%, y también de los costes energéticos, que han aumentado un 52%.

La ayuda que recibirán los agricultores de estos dos sectores, tan castigados por las heladas, contribuirá a mantener el paisaje y la biodiversidad asociada, como la prevención de incendios, entre otros, el equilibrio territorial, y permitirá a la población disponer de alimentos seguros, de calidad y de proximidad, factor que colabora a mitigar el impacto de la crisis climática.

En cuanto a los importes de las ayudas, los datos oficiales de pérdidas que calcula la Administración en base al rendimiento dificultan la justificación del cálculo, al ser inferiores a los reales, estimados por la organización, lo que imposibilita aplicar unos módulos de ayuda más elevados frente a la Comisión Europea.

Unió de Pagesos agradece el apoyo expresado por decenas de ayuntamientos catalanes, diputaciones y consejos comarcales que han aprobado mociones en sus plenos y también han pidiendo una ayuda directa para compensar al campo.