Unió de Pagesos moviliza a 200 agricultores y agricultoras y 25 tractores en Gandesa para reclamar un futuro para el sector del vino
La organización agraria denuncia que los viticultores afrontan la vendimia 2026 con precios muy por debajo de los costes de producción y reclama medidas para hacer frente a los sobrecostes del año en curso y actuaciones estructurales urgentes para la próxima campaña
11 09 2026
Unió de Pagesos ha movilizado hoy, 11 de septiembre, Diada Nacional de Cataluña, a 200 agricultores y agricultoras y 25 tractores, que han colapsado Gandesa, para reivindicar que «sin agricultores no hay país» y reclamar medidas urgentes para garantizar el futuro del viñedo catalán ante los bajos precios de la uva en la vendimia 2026. Los manifestantes se han concentrado ante la Oficina Comarcal de Agricultura de la Terra Alta y posteriormente se han reunido con el director de los Servicios Territoriales de las Terres de l’Ebre, Toni Espanya, a quien han entregado el manifiesto y expuesto las medidas que reclama el sector.
La organización agraria denuncia que, después de años de sequía, la recuperación de la cosecha no se está traduciendo en una mejora de la rentabilidad de los viticultores. Según el estudio presentado por el Departamento de Agricultura y el INCAVI, el coste de producción de la uva en 2026 se sitúa entre 0,53 y 0,56 €/kg. Pese a ello, la mayoría de los contratos se han firmado en torno a los 0,30 €/kg y, en algunos casos, se han ofrecido precios de entre 0,12 y 0,20 €/kg, muy por debajo de los costes de producción.
Además, algunas bodegas solo han comprado una parte de la vendimia y otras no han querido comprar uva, en un contexto marcado por los elevados stocks.
Para Unió de Pagesos, el viticultor no puede seguir asumiendo los desequilibrios entre la oferta y la demanda. El coste de producción debe ser una referencia para el conjunto de la cadena e insiste en que comprar uva sistemáticamente por debajo de lo que cuesta producirla es insostenible.
La organización agraria considera que el aumento del presupuesto para la vendimia en verde y la destilación de crisis no han sido suficientes y que es necesario abordar el problema estructural de equilibrio entre producción, consumo y existencias. Defiende que la crisis de consumo no puede solucionarse únicamente reduciendo el precio pagado al productor, sino que también hay que actuar sobre la promoción, el consumo, la comercialización, la diferenciación y la valorización del vino.
En este sentido, Unió de Pagesos reclama que los Consejos Reguladores de las DO exijan un código de buenas prácticas a las bodegas miembros, de manera que, si quieren calificar el vino dentro de la DO, se comprometan a pagar la uva por encima de los costes de producción, evitando la competencia desleal entre elaboradores. También reclama que las instituciones condicionen las ayudas a los elaboradores, tanto de la ISV (Intervención Sectorial Vitivinícola) como del Fondo de Transición Nuclear, al cumplimiento de este código.
La organización agraria recuerda que, del presupuesto que anualmente se reparte a través de la ISV en ayudas al sector, solo el 30 % puede ir directamente a los viticultores, mediante los planes de reestructuración y reconversión del viñedo, mientras que el 70 % restante se destina a los elaboradores o a las destilerías autorizadas, sin que exista un presupuesto fijado para mecanismos de regulación de la oferta y la demanda.
Un plan de arranque social para el viñedo
Ante esta situación, la Sectorial de la Viña y el Vino de Unió de Pagesos reclama de manera urgente un Plan subvencionado de Arranque Social para el Viñedo, que permita adaptar la oferta a la demanda real del mercado y revalorizar la uva que se mantenga en producción. El plan debe permitir también una retirada digna de los viticultores de edad avanzada, con poca o nula rentabilidad y que no prevén invertir en un plan de reestructuración.
Por todo ello, Unió de Pagesos defiende que una buena vendimia para Cataluña no puede medirse únicamente en millones de kilos de uva, sino también en los euros que llegan al bolsillo del viticultor.
Aunque la organización agraria lleva todo el año advirtiendo de la situación, considera que la campaña 2026 debe marcar un punto de inflexión. Y alerta de que sin viticultores rentables no habrá viñedo, y sin viñedo no habrá futuro para el sector vitivinícola catalán.