He estado en varias charlas informativas, de estas que dan las organizaciones agrarias (OPAS)  y las cooperativas, sobre la aplicación de la nueva reforma de la Política Agraria Común (PAC).

Aparte de ratificarme en mi afirmación, hecha aquí,  de que la Comisión Europea nos engaña en cada reforma, cuando anuncia que van a simplificar los trámites burocráticos y la aplicación de la PAC,  constato que el 99% o el 100% de las preguntas de los asistentes  se resumen en : ¿Qué hay de lo mío? o ¿Cómo quedaré yo?

Uno que ya no es,  por desgracia un mozalbete, recuerda cuando muchas de las preguntas eran ¿qué hay de lo nuestro?  Cuando muchos,  además de sentirnos productores individuales nos considerábamos agricultores o ganaderos,  o al menos remolacheros o viticultores y cuando era más fácil ponernos de acuerdo para defender… lo de todos. Nos costaba menos “sacar los tractores” e   ir de manifestación,  o simplemente asistir a las reuniones informativas o asambleas, es decir cuando nos sentíamos parte de un colectivo.

Hace unos años presencie un duro debate en una cooperativa entre aquellos que defendían que se pagase a igual precio el producto de menos calidad (uvas sobre- regadas acompañadas de abonados de potasa en la última etapa de maduración), frente al producto de otros  agricultores que entregaban uvas de mejor calidad. Ganaron la batalla los que entregaban menos calidad y como consecuencia estos,  ganaron más dinero durante dos o tres años. No obstante,  los agricultores con producto de mejor calidad se salieron de la cooperativa y vendieron su producción  donde era más apreciada.  Como consecuencia el valor del vino resultante de la cooperativa bajó a  un 35%, y los que quedaron tuvieron que afrontar los pagos de las amortizaciones de las deudas que se dividieron, lógicamente entre menos agricultores. Hoy esa cooperativa está arruinada y se confirmó que el comportamiento de los mas ansiosos,  solo era posible mantenerlo sobre la base de que muchos de los otros se sacrificasen perjudicasen durante años. He visto eso en no pocas ocasiones y la conclusión que yo extraigo es  que mirar sólo por lo nuestro y pensar sólo en el corto plazo, suele pasar una factura muy alta, además  la mayor parte de las veces no funciona.

Los agricultores y ganaderos no somos peores que el resto de los ciudadanos,  ni tampoco muy distintos,  pero me parece que nos vamos adentrando en un modelo de sociedad donde cada vez se pone más el acento en lo individual,  sin darnos cuenta  de que formamos parte de un colectivo, de una sociedad y que si esa sociedad o ese colectivo empeora su calidad de vida o su nivel de rentas, también lo harán , tarde o temprano,  las personas que en él se encuentran, por más que alguien  pueda individualmente, tener un golpe de suerte.

Si uno de los problemas mas graves que tiene nuestro país es el paro, deberíamos preguntarnos  si una de las razones de este, es que  tenemos un modelo productivo, ni empresarial, ni industrial, ni de desarrollo,  tampoco un modelo productivo agrario.

Los últimos años vamos “a salto de mata” cambiamos  de gobiernos y de ministros que sólo se dedican a campear el temporal sin objetivos reales que estén respaldados con actuaciones y presupuestos para ser cumplidos en un plazo medio de tiempo.

Últimamente vienen los hombres de negro, fijan el déficit que puede tener el estado español y este fija el de  las Comunidades Autónomas y el presupuesto de nuestro ministerio  y nuestras consejerías se reduce hasta los ridículos niveles actuales, los presupuestos  que se limitan a poco más que pagar las nominas de los funcionarios,  el mantenimiento de los edificios y poco mas. Las ordenes de modernización de explotaciones incorporación de jóvenes al sector no salen o salen con poco tiempo y/o con un presupuesto inconfesable.

Como no existen objetivos productivos, ni de país, ni pactados con la UE,  de “hacia dónde vamos”, podemos estar a la vez pidiendo, como ahora ocurre,  que  la unión europea conceda  una ayuda de crisis porque se ha hundido el precio de los cítricos,  o antaño los pepinos,  mientras que unos funcionarios de la UE negocian que se permita mayor entrada de  toneladas de esos productos,  en los tratados de libre comercio agrario con América latina y el Norte de África.

Los países que entienden que hay que tener una base productiva industrial, la defienden “a capa y espada” como Alemania la suya, y los que quieren tener una importante base productiva agraria como Francia,  hacen lo mismo. Por eso no es casual que  la remolacha y la leche de vaca que deja de producirse en España con presiones sobre los precios “casualmente” acaban produciéndose en Francia y como la gente no deja de tomar leche y azúcar, genera la riqueza y el empleo en el país vecino. Algo parecido ocurre con el arroz,  con el tabaco…..y ahora con la joya de la corona, la que era  nuestro “oro verde”,  el aceite de oliva.  Según las ultimas noticias la comercialización del aceite de oliva español  va a quedar en manos de no sé que fondo internacional especulativo.

Políticamente no parece importar  gran cosa, nuestros últimos ministros/as  de agricultura el mejor trabajo que han hecho, en mi humilde opinión y sin pretender ofender a nadie, ha sido el de la autoalabanza permanente  “todo lo han hecho siempre muy bien“  si alguien pone algo en duda, automáticamente se convierte en enemigo del gobierno, del partido  y se merece que le lancen a las tinieblas exteriores,  o que alguien se preocupe de aplicarle “la legalidad vigente” .

El segundo trabajo que mejor han hecho nuestros políticos, y al que le dedican mucho esfuerzo y dedicación, es el de atacar ridiculizar y denigrar al adversario político.

La  estructura productiva interna del país, la capacidad de real de mejorar la producción, el empleo, la exportación, eso se queda para los discursos y la propaganda. Algunos parecen creer que  el precio del agua, la electricidad, los abonos, los créditos, la maquinaria o las semillas, no importan demasiado les parece que  fuéramos a ser más competitivos, sólo porque alguien  esté dispuesto a poner en la etiqueta de lo que vendemos la palabra “España”.

En fin... cómo cada uno se preocupe sólo de "lo suyo", y nadie de  lo de todos,  la cosa no tendrá  remedio,  ni solución.

Buena semana a todos.

Visitas: 331

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Union de Uniones de Agricultores y Ganaderos para añadir comentarios!

Participar en Union de Uniones de Agricultores y Ganaderos

https://www.facebook.com/uniondeuniones

EL TIEMPO

 

© 2019   Creado por UNIÓN DE UNIONES.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio